17 octubre 2009

Mariano o Cómo ser patético sin morir en el intento

Rajoy demuestra cada día de nuevo que es incapaz de liderar el partido que preside. La trama de corrupción nos descubre cada día nuevas vergüenzas sin que los responsables del Partido Popular sean capaces de poner orden, tal vez porque sus hombres de más confianza están pringados hasta las cejas, tal vez porque limpiar la casa supondría no sólo fregar el suelo y quitar el polvo, sino de tirar directamente todos los muebles.

El juez más político y sectario que se ha visto jamás en un estado de derecho y al que -a pesar de su sectarismo- no le faltan razones a la hora de descubrir algunas presunciones de delito, ha tenido un olfato muy bueno. Como juez de izquierdas que es, supo dar con una trama de delincuencia y corrupción que puede dañar seriamente al principal partido de la oposición en un momento en que sería muy fácil acabar con el partido gobernante por lo mal que gestiona la cosa pública y que -sin duda alguna- está igualmente metido en asuntos poco legales de tráfico de influencia y cobro de comisiones. La corrupción es un mal que afecta a todos los partidos con responsabilidades de gobierno, y lo curioso es que después de la experiencia con el PSOE de Felipe González no se haya aprendido a prevenir que esto ocurra nuevamente y a gran escala.


El PP parece creer seriamente que con cortar algunas cabezas sueltas se puede acabar con un asunto tan lamentable. Pero el marasmo de corrupción es tal que todos los dirigentes deben de estar acojonados (algunos estarán igualmente pringados - al menos por haber consentido determinados movimientos sucios durante años).


Llama la atención que los jefes de la banda de corruptos vienen del entorno de Aznar, pues ¿por qué, si no, eran tan amiguetes del novio de la hija de Aznar para andar entre los invitados? ¿No es esto indicio al menos de sospechas fundadas que esta gente contaba con protección del mismo Aznar? ¿Cómo se explica que tuvieran acceso a contratos no sólo en ayuntamientos de Madrid, sino de CC.AA. como Valencia y Galicia? Las compensaciones por esta red tienen que haber sido muy sustanciosas para que tantos hombres en posiciones clave mordieran el anzuelo y facilitaran las operaciones comerciales. Aún se podría entender -sin que sea justificable objetivamente- que se favorecerían a empresas locales cercanas al PP, ya que esto suele ser algo usual en cualquier parte. Pero que sea un único grupo de empresas controladas por Correa y sus amigos que se hicieron con contratos en numerosas administraciones peperas es muy elocuente de lo que tenía que haber detrás.


Esto huele que apesta. Y en medio de todo tenemos a un payaso llamado Mariano que no se atreve a poner orden. Al menos en Madrid, Esperanza Aguirre ha decidido actuar, aunque tarde, pero a estas alturas ya no se corta. Al fin y al cabo, ella sólo puede salir ganando con un presidente del partido al que le superan las circunstancia y un alcalde de Madrid desprestigiado y muy tocado por perder las Olimpíadas y haberse decidido tres procedimientos contra su gestión al frente del ayuntamiento: La subida abusiva de las multas por estacionamiento en zona de la ORA, la extensión del SER sin observar los requisitos legales para ello y la financiación improcedente de obras incluidas en los presupuestos de 2005. Está claro que Aguirre sale reforzada frente a Rajoy y Gallardón.


Cómo sería un gobierno dirigido por Rajoy si no sabe ni poner orden en su propio partido? Si el PP realmente quiere ser alternativa, debería exigir ya la dimisión de Rajoy y los principales responsables de la trama de corrupción. En caso contrario, los problemas internos consumirán toda la capacidad del PP para poder proponer soluciones y alternativas al desastre del gobierno de Zapatero. El tiempo apremia.



Wikio

1 comentario:

meg dijo...

Yo no considero que la literatura gay tenga que ser diferente del resto de la literatura. Yo solo pido calidad. Hay novelas hetero que son muy buenas y las hay pésimas.Lo mismo pasa con la literatura gay: la hay buena y la hay peor. Y con la literatura de mujeres, en la que me niego a encuadrarme. Y hay mujeres que escriben estupendamente y mujeres que más vale no gastar un duro en sus libros.

¿Escribe bien?. Compraremos el libro. Escribe mal?. Me importa un comino que sea gay o hetero.No me gastaré un duro en su libro. Repito: yo exijo una historia bien contada, que me entretenga, me haga reflexionar o me conmueva. Y sin faltas de ortografía ni de sintaxias, con pleno dominio del idioma. Ya sé que pedir eso, hoy, es pedirle peras al olmo.Pero espero encontrar con un peral exquisito en este mundo "diferente".