27 octubre 2011

Sodoma y Camorra en Bruselas

CE: ¿Comisión Europea o Camorra Europea? 

La cumbre de la Eurozona celebrada ayer en Bruselas no hace sino confirmar que nos gobierna una especie de camorra dedicada a ponernos a los ciudadanos mirando a Cuenca para hacernos pagar el desaguisado se su mala gestión de la cosa pública.

Desde mayo de 2010, la Unión Europea está sin rumbo. Sus dirigentes, carentes de legitimidad para lo que deciden a través de sus órganos comunitarios no elegidos democráticamente y cuyos mandatos en sus respectivos países en realidad no cubren sus decisiones que toman, ya que éstas tienen, en el ámbito europeo, efectos que hipotecan el futuro financiero y económico de todos los países de la Unión y, sobre todo, de los ciudadanos que tienen que pagar el pato con sus impuestos.

Ayer mismo, durante el debate en la Comisión de Finanzas de la Dieta Federal (Bundestag) de Alemania, el portavoz comunista Gregor Gysi, dijo acertadamente que reducir la intervención del parlamento a un debate y un acuerdo en la Comisión de Finanzas es de por si una muestra de desprecio al parlamento y al pueblo. Y así es que la ex secretaria de agitación y propaganda de las Juventudes Comunistas de la antigua Zona de Ocupación Soviética de Alemania ("RDA") y ahora canciller federal Ángela Merkel se asegura acuerdos con mayorías sobre materias que, como ella misma reconoce, no dominan, ya que es "terreno vírgen", y eso significa que ni tienen ni la más remota idea qué hacer para resolver la crisis del Euro.

Para más inri, casi todos los economistas expertos alemanes desaparecen de la escena para no tener que dar explicaciones, y los que las dan advierten del grave riesgo que se está corriendo con las decisiones que se toman.

En realidad, el submarino comunista Merkel y sus cómplices de los gobiernos europeos, entre ellos el cada vez más peligroso primer ministro luxemburgués Juncker, están arrastrando a Europa al desastre al intentar evitar lo inevitable: la quiebra oficial de Grecia y la disolución del Euro. Cada día salen nuevas cantidades milmillonarias que adeuda Grecia, y uno se pregunta qué es lo que han hecho el BCE y la Comisión EUropea durante estos 10 años de moneda única para evitar estos desajustes y qué es lo que ha hecho o averiguado esa famosa troica (vaya palabro de sonido más soviético) que supuestamente fue a Grecia a examinar las cuentas, porque a pesar de estas visitas entre BCE, UE y FMI no parece haber claridad alguna acerca de la cantidad de dinero que los corruptos gobiernos griegos han hecho desaparecer.

Curioso es un comentario que hizo una televidente el domingo pasado en el debate dominical en la primera cadena alemana ARD durante el programa "Presseclub" (Club de la Prensa): Por lo visto se ha utilizado a Grecia como centro para el desvío de ingentes cantidades de dinero, procedente sobre todo de subvenciones, (habló de unos 600.000 millones de euros) a paraísos fiscales como Bahamas por los mismos gobiernos europeos, y ahora intentan retrasar la bancarrota oficial y la salida del euro del país heleno hasta que los fondos que quedan en Grecia hayan sido puestos a salvo en el Caribe.

Otro tema que ni mencionan en los medios de comunicación y que sólo se suele encontrar buscando en la prensa digital es que el año pasado dos mil empresas abandonaron Grecia para establecerse en los países vecinos de Bulgaria y Serbia, y este año el número puede haber sido aún mayor. Los mismos griegos son los que más dañan a su propio país sacando sus capitales fuera, mientras que dentro del país ponen todas las trabas posibles para impedir incluso que alguien abra una peluquería. Los mismos empresarios griegos establecidos en Bulgaria argumentan que en Bulgaria existen menos trabas burocráticas que en Grecia, lo que en sí mismo es bastante chocante, pero un buen ejemplo es que Grecia haya impedido hasta ahora la construcción de parques de energía solar a pesar de tener condiciones óptimas para esta fuente de energía. Parece que a los gobernantes griegos no les interesa que nadie invierta nada, sólo interesan los sobornos, las jubilaciones a los 50 años y cosas similares. Tampoco se entiende que en los casi 30 años de pertenencia a la UE Grecia no haya sido capaz de establecer un régimen administrativo que dé alguna seguridad jurídica y que empresas como las de suministro de energía aún exijan el pago en efectivo de los recibos de luz y que no sea práctica habitual emitir facturas. Por otra parte, Grecia se benefició desde 1990 de los cambios en los Balcanes y en la antigua URSS controlando gran parte del comercio de la zona. ¿Qué han hecho con los beneficios? Lo que menos, pagar impuestos.

Otro detalle curioso: En Atenas los pisos cuestan cinco veces más que en berlín, y ahora muchísimos griegos adinerados compran inmuebles en Berlín, desembolsando sin más 100 millones de euros para algunos proyectos. Pero nos cuentan que, pobrecitos ellos, viven tantos apuros que los demás tenemos que pagarles sus deudas y conceder una quita del 50% de su deuda. 

Sea como fuere, la cumbre de anoche no tendrá efectos positivos. Sólo es un camelo más para negar lo inevitable. No pasará ni un mes y Grecia estará otra vez como hace unos días. Y lo que más preocupa es que de los 17 países de la Eurozona y los 27 de la UE ninguno parece tener el valor de oponerse a lo que se decide al margen de los parlamentos nacionales y en perjuicio de los ciudadanos.

Los políticos europeos se parecen cada día más a una mafia formada por trileros y estafadores. Los engaños son tan burdos que cualquiera con dos dedos de frente se percata de la falta de consistencia de sus explicaciones. Sodoma y Camorra.


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